Si hay algo que destesto, es el malentendido que hay respecto a la palabra folklore. ¿Son folklore las bellas chicas que bailan a los turistas que van llegando a Isla de Pascua o Hawaii? ¿Son folklore los suculentos platos que son servidos en los restaurantes de comida típica, y que los pobres del respectivo país malamente pueden comer? ¿Son folklore las denuncias sociales de los trovadores como Víctor Jara? ¿Es folklore toda esa gente disfrazada de "personaje popular" para provocar la risa de los telespectadores? La rotunda respuesta es NO.
El folklore como concepto debería pasar al baúl de los recuerdos. Tratar de fijar las tradiciones o costumbres de un pueblo, como si de una fotografía se tratase, no tiene mucho sentido; es batalla perdida.
Generalmente el folklore se supone que es un conjunto de usos y tradiciones. Sin embargo, ese conjunto de usos y tradiciones es un momento en particular, que la clase dirigente estiliza y utiliza para proclamar una supuesta "alma nacional", y en nombre de esa "alma" justificar toda clase de tropelías... basura.
Hoy en el mundo se baila un solo ritmo, se cuenta una sola historia... para bien o mal la de los Estados Unidos. Vayan a los campos y pueblos de sus respectivos países a buscar "tradición"... posiblemente la encuentren, recreada para el turista, y a precios exorbitantes.
El pueblo no quiere ser utilizado en su pobreza, prefiere no ser más pobre.
Prefiero el concepto "patrimonio inmaterial", me es más cómodo y de algún modo reconoce que lo que denominamos "folklore", varía todos los días, siemore gestándose. Ejemplo, la forma en que los antiguos duendes se han transformado en los dioses con escafandra que conducen los ovnis. Eso también es folklore. Globalizado, por cierto.
El problema de la identidad ha sido para los pueblos, en definitiva, resuelto embriagándose en torno a un trozo de carne que se asa... pregúntenle a alemanes, argentinos, chilenos, costarricenses, norteamericanos, etc.